Planifique su itinerario incluyendo estos lugares esenciales para su próxima estadía en la región, realmente no se los puede perder.

  • 1

    Viejo Québec / Terraza Dufferin

    Al deambular por el casco antiguo de la Ciudad de Québec, rápidamente se entiende porqué la UNESCO la designó “joya del patrimonio mundial”.

    Se sentirá maravillado por el Château Frontenac (el hotel más fotografiado del mundo), la arquitectura que data de varios siglos y los sitios históricos. También le encantará la atmósfera y sus habitantes, que le dan vida y encanto europeo al barrio. En todas las estaciones, podrá ver calesas, artistas callejeros y artistas trabajando, especialmente en la calle del Trésor.

    Desde lo alto del cabo Diamante, no podrá resistirse a un paseo por la terraza Dufferin que domina el río San Lorenzo y los alrededores. Le aconsejo venir también en invierno para observar los hielos que se deslizan a la deriva por el río.

    Walk in the Old City | Crédito : Jean-François Bergeron
    Crédito : Jean-François Bergeron
  • 2

    Fortificaciones de la Ciudad de Québec

    ¡No es necesario ir hasta China para caminar por una muralla! En la Ciudad de Québec, única ciudad rodeada de fortalezas al norte de México, podrá recorrer los 4,6 kilómetros de muros e imponentes puertas que rodean la ciudad.

    Además de disfrutar de vistas excepcionales, podrá apreciar la evolución del sistema defensivo de la ciudad bajo los regímenes francés e inglés. Cañones, morteros, ciudadela en forma de estrella, Parc-de-l’Artillerie y fortalezas forman parte de este extraordinario circuito. 

    Saint-Louis Gate | Crédito : OTQ
    Crédito : OTQ
  • 3

    Place Royale/Barrio Petit-Champlain

    ¿Qué le parecería un viaje en el tiempo a la Plaza Real donde Samuel de Champlain estableció su primera residencia en 1608? También podrá aprovechar para mirar los escaparates del barrio Petit-Champlain, ubicado muy cerca de allí.

    En medio de las construcciones de época y las calles empedradas, lo seducirán las boutiques, las galerías de arte y los restaurantes. Y con razón, ya que la magia está instalada en ese sitio, sobre todo para Navidad. En este barrio, el más antiguo de América del Norte, visite el Museo de la Civilización, que une pasado y futuro con su modernismo y sus exposiciones.

    Place Royale | Crédito : Audet Photo
    Crédito : Audet Photo
  • 4

    Río San Lorenzo/Viejo Puerto de la Ciudad de Québec

    Imposible perdérselo: el río San Lorenzo está omnipresente de un extremo al otro de la región de la Ciudad de Québec. Puerta de entrada al continente americano, el río San Lorenzo forma parte del paisaje económico de la ciudad desde hace más de 400 años. Las actividades portuarias y comerciales, así como los cruceros que cada vez con mayor frecuencia eligen amarrar en este puerto, dan prueba de la importancia del Viejo Puerto de la Ciudad de Québec. Mercado público, parque, ciclovía y espectáculos también son atractivos que ofrece el Viejo Puerto, sitio idílico bañado por el río.

    Cerca de los puentes que lo atraviesan, el Acuario de Québec presenta no sólo una vista excepcional del majestuoso río, sino también los especímenes y mamíferos marinos que viven en él.

    A dos pasos de allí, el paseo Samuel-De Champlain también merece una visita: el río que el visitante puede ver a sus pies es simplemente espectacular. 

    Bassin Louise (marina) | Crédito : Yves Tessier
    Crédito : Yves Tessier
  • 5

    Llanuras de Abraham

    Teatro de la célebre batalla que opuso Wolfe a Montcalm en 1759, las llanuras de Abraham son el pulmón verde de la Ciudad de Québec. Descubra uno de los más prestigiosos parques urbanos del mundo.

    En este parque podrá realizar múltiples actividades, como caminatas, paseos en bicicleta, esquí de fondo, hacer picnics, además de reunirse con amigos para festejar. Para las celebraciones del 400º aniversario de la Ciudad de Québec, centenares de miles de personas se dieron cita aquí para asistir a los conciertos de Paul McCartney y Céline Dion. Asimismo, aquí podrá sumergirse en una verdadera multitud acogedora y calurosa para la Fiesta Nacional de los quebequenses, la noche del 23 de junio.

    Aproveche para visitar el Museo Nacional de Bellas Artes de Québec, conocido por sus exposiciones de envergadura y su colección de obras quebequenses.

    Plains of Abraham  | Crédito : Luc-Antoine Couturier
    Crédito : Luc-Antoine Couturier
  • 6

    Colina Parlamentaria

    La colina Parlamentaria nunca ha sido tan popular. Usted quedará literalmente subyugado frente al tesoro arquitectónico que constituye el Edificio del Parlamento, sede de la Asamblea Nacional.

    También podrá admirar la suntuosa Fuente de Tourny, importante legado del 400º aniversario de la ciudad, con sus 43 chorros de agua, sus esculturas marinas y su iluminación al caer la noche. Esta obra monumental obtuvo una medalla de oro en ocasión de la Exposición Universal de París, en 1855.

    Muy cerca de allí, el Observatorio de la Capital le ofrece una vista increíble de la Ciudad de Québec y su región, desde lo alto de sus 221 metros de altura.

    hôtel du Parlement (Parliament Building) | Crédito : OTQ / Guy Lessard
    Crédito : OTQ / Guy Lessard
  • 7

    Parque de la Chute-Montmorency

    Imposible perderse este cautivante fenómeno natural. La cascada Montmorency, de una altura de 83 metros (30 metros más que las cataratas del Niágara) puede verse desde Lévis. Sin embargo, si desea apreciar una vista completa, visite el Parque de la Chute-Montmorency. Allí podrá comprobar toda la fuerza de esta cascada, ¡e incluso quedará empapado si se acerca demasiado!

    No dude en subir en teleférico y dar un paseo por los senderos pedestres hasta llegar justo encima de la catarata. En invierno, el enorme “pan de azúcar” que se forma por el agua que se congela al pie de la cascada también atraerá su curiosidad. 

    Montmorency Waterfalls Park | Crédito : Jean-Guy Lavoie
    Crédito : Jean-Guy Lavoie
  • 8

    Santuario de Sainte-Anne-de-Beaupré

    Sea creyente o no, usted se maravillará al llegar al Santuario de Sainte-Anne-de-Beaupré, “tierra de milagros” para muchos desde hace 350 años.

    Es el primer sitio de peregrinaje de América del Norte. Quedará fascinado por su fabulosa basílica de estilo neorrománico, coronada por una estatua dorada que representa a Santa Ana. En el interior, podrá admirar centenares de vitrales, la nave central y obras de arte de gran valor. En este lugar de culto que atrae a un millón de visitantes por año, podrá recargar energías en medio del majestuoso decorado de la Côte-de-Beaupré en la ruta de Nueva Francia.

    Sainte-Anne-de-Beaupré Shrine | Crédito : Sanctuaire de Sainte-Anne-de-Beaupré
    Crédito : Sanctuaire de Sainte-Anne-de-Beaupré
  • 9

    Wendake

    Conozca el universo fascinante de la Primera Nación hurona-wendat, donde la historia lo llevará al siglo XVII. No se sorprenda si se siente un poco desorientado en el sitio ancestral de Wendake. Espectáculos de danza, cuentos y leyendas lo transportarán al imaginario de este pueblo. En el museo Hurón-Wendat y los locales de artesanía, podrá descubrir la cultura y los saberes tradicionales de este pueblo.

    En un marco natural encantador, un pintoresco paseo lo llevará hasta la cascada de Kabir Kouba, a orillas del río Saint-Charles. Para terminar, no deje de degustar la cocina hurona, caracterizada por la carne de caza. 

    Pow Wow de Wendake  | Crédito : Jean Louis Regis
    Crédito : Jean Louis Regis
  • 10

    Isla de Orléans

    Imagínese en medio del Québec rural del siglo pasado... Esta es la imagen encantadora que le propone la isla de Orléans con sus granjas, iglesias y casas centenarias.

    Al atravesar sus pueblitos campestres, sin duda querrá detenerse muchas veces en los puestos de artesanos y productores de frutas y verduras, para degustar un pan fresco del día o las famosas fresas y manzanas de la isla, según la estación.

    Vino, sidra de hielo y licor de cassis son otras delicias locales que descubrirá con grato placer.

     

    Île d'Orléans | Crédito : OTQ
    Crédito : OTQ
  • 11

    Parque Nacional de la Jacques-Cartier

    Prepárese para quedarse boquiabierto ante los gigantescos valles que rodean el río Jacques-Cartier, cuyas laderas alcanzan hasta 550 metros. El Parque Nacional de la Jacques-Cartier, protegido por la Sépaq (la red más grande de parques naturales y de aire libre de Québec), se despliega ante sus ojos con todo su esplendor.

    Aquí, una caminata, un paseo en canoa o en kayak, una salida de pesca o unos días de camping se transforman en una magnífica expedición en un entorno deslumbrante. No sorprende que la región Jacques-Cartier se la conozca como el “enclave verde de la región de la Ciudad de Québec”.

    En invierno, el lugar también es impresionante: póngase las raquetas, los esquíes o las botas para explorar los maravillosos senderos de nieve. 

    Parc national de la Jacques-Cartier | Crédito : Luc Rousseau
    Crédito : Luc Rousseau
  • 12

    Chemin du Roy o Camino del Rey

    Para impregnarse de los paisajes bucólicos de las orillas del río San Lorenzo, recorra el Camino del Rey, el primer camino transitable que une las ciudades de Québec y Montreal desde 1737.

    En dirección a Portneuf a partir de la alcaldía de la Ciudad de Québec, atravesará algunos de los poblados más bellos de la provincia. Podrá ver valiosísimos tesoros del patrimonio quebequense: casas solariegas, molinos, museos y residencias ancestrales. Dado que el Camino del Rey ha sido homologado como “ruta verde” en casi toda su longitud, también podrá recorrerlo en bicicleta en condiciones de total seguridad.

    Chemin du Roy | Crédito : Yves Tessier
    Crédito : Yves Tessier
  • 13

    Le Massif de Charlevoix / Mont-Sainte-Anne

    Con sus espectaculares vistas panorámicas del río, el Massif de Charlevoix y el Mont-Sainte-Anne lo dejarán extasiado. Muy cerca de la Ciudad de Québec, se llega fácilmente a este lugar en coche o en tren. 

    En invierno, la mayor atracción sin duda alguna es el esquí alpino. Las laderas con un desnivel de 770 metros en el Massif de Charlevoix y de 625 metros en el Mont-Sainte-Anne reciben naturalmente una cantidad de nieve impresionante. La magia no falta a la cita y uno se siente eufórico frente al río San Lorenzo. 

    Lo que no se puede perder
  • 14

    Invierno

    Aquí el invierno es una estación que está siempre presente. Si usted no ha visto la Ciudad de Québec en invierno, se perderá una parte importante de su cultura forjada por esta experiencia.

    La nieve es tan abundante que llegan visitantes de todas partes para esquiar o dar paseos en raqueta, motonieve o trineos tirados por perros en los senderos nevados y caminar por los barrios históricos cubiertos con su mejor manto blanco. Tampoco podrá perderse el Hotel de Hielo, único en América del Norte, el Carnaval de la Ciudad de Québec, la mayor manifestación invernal del mundo, y el Village Vacances Valcartier, el centro de juegos de invierno más grande de América.

    Por su luminosidad y su magia, tiene que conocer la Ciudad de Québec en invierno. 

    Ice Hotel | Crédito : Luc Rousseau
    Crédito : Luc Rousseau